Cuando te vi hubo un flechazo inmediato -quizás minúsculo pero así fue- y cada vez que leo las notas de mi ordenador veo la esperanza, las ganas y la intensidad con la que sentíamos todo; no eran simples letras, eran caricias, miradas, besos y sonrisas.
¿Cómo fue que se esfumó todo?
Esa es mi pregunta constante y cada vez que veo tu rostro recuerdo una de las frases más significativas del historial: "Te amo como solo yo puede amar a alguien como tu" (Obviamente la frase está modificada para salvaguardar mi nombre real y el tuyo), guardar tu voz y reproducirla miles de veces, verte en vídeo imaginando teniéndote de cerca.
Cuando en tan solo 1 día y en unos minutos fue el fin; me tomo darme cuenta casi 1 año el valor que tenía como persona y el que tu también tienes. Pero cuando algo se quebranta no vuelve a ser y a sentirse igual.
No sé si leas esto algún día, pero estas van a ser las últimas palabras en vano que dirija hacia tí, en esta vida siempre hay muchas prioridades y si no les das el amor suficiente se pueden ir de un momento a otro. Entiendo que se tiene que se egoísta para ser exitoso en algunos casos, pero se necesita enfrentar con coraje, valentía y verdad una situación que ya no te tiene a gusto. Es muy injusto de tu parte y tal injusticia me quebranto y me reconstruyo en otra forma bizarra de la geometría sentimental.
Yo interpreto el silencio como un espacio en blanco y ese espacio es distancia; entre la distancia y el silencio las cosas se destruyen así que si te vas entonces no se te ocurra volver a entrar y hacer otro apocalípsis, porque sea para bien o para mal solo dejas heridas que son difíciles de cauterizar.
Hasta aquí llegó lo que vale la pena, pensando en el último instante que te ví y hasta aquí quedan las últimas palabras con las que te voy a recordar...
. . . . . . . . . . . . . . . . . Sayonara (Matta ne)
